¿Sabes cómo afectan las redes sociales a nuestro cerebro?

Sería bueno tener conocimiento, ya que la mayor parte de la población mundial se ha vuelto usuaria habitual de éste fenómeno tecnológico, e incluso muchos aseguran que ya no podrían vivir sin algunas de ellas.

Hay personas a las que se les van los minutos, las horas y en algún caso hasta los días detrás de un dispositivo a través del cual se conectan con las distintas redes sociales.

Aunque no se pueda percibir a simple vista, la realidad es que nuestro sentido de la percepción y hasta la forma en que leemos está cambiando, la evolución de la tecnología hace que tengamos que adaptarnos rápidamente a hábitos que antes no teníamos.

Las redes y la memoria

También dicen que la memoria se ve reducida, ya que caemos en la costumbre de recurrir a los motores de búsqueda cada vez que no nos acordamos de una fecha o suceso en vez de hacer memoria. De todas maneras, el hecho se traduce como una modificación en la forma en que recordamos los acontecimientos.

A pesar de todo, parece ser que, según un estudio de la UCLA realizado en 2008, las personas mayores –entre 55 y 76 años– que utilizan internet han mejorado sus habilidades cerebrales.

Otro estudio reveló que a las personas nos encanta hablar de nosotros mismos, y que cuando lo hacemos, la zona del cerebro vinculada a las recompensas se ven muy involucradas, no así cuando hablamos de otros.

Un estudio de The Journal of Neuroscience afirma que las mujeres podemos comer de más solo por observar las imágenes increíbles de deliciosos platos y menús que hay dispersas por la red. ¿Te has dado cuenta de que cuando observas una imagen de comida, sientes deseos de comer? Cuidado, deseo no es lo mismo que hambre.

Adicción a las redes sociales

Ya existen demasiadas adicciones en la vida diaria y casi podría parecer que revisar constantemente nuestro Facebook para ver las nuevas publicaciones de nuestros amigos o Pinterest para “pinear” mil imágenes en un minuto no tiene nada de malo. Pero si estamos realizando estas actividades constantemente, bien podemos caer en una adicción igual de peligrosa que cualquier otra.

Si nos damos cuenta de que pasamos más tiempo en nuestras redes sociales que realizando nuestras actividades diarias, entonces sería buena idea imponer un horario para ellas y no sobrepasarse.